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Un hecho que no debe repetirse

El 8 de marzo, mientras el mundo conmemoraba el día internacional de la mujer y su lucha histórica por la  igualdad y equidad, casi 60 niñas guatemaltecas eran encerradas y quemadas vivas en el albergue “Hogar Seguro Virgen de la Asunción”, en San José Pínula, Guatemala. 40 han fallecido hasta hoy, muchas están desaparecidas y otras sobrevivieron, dejando testimonios que apuntan a una presunta masacre perpetuada por la policía y las autoridades del albergue. Este es un hecho atroz que hace evidente la violencia extrema contra estas mujeres que declaran haber sido sometidas a violencia física, sexual y psicológica por una institución estatal que tiene la obligación de respetar, proteger y cumplir los derechos humanos y velar por el interés superior de la niñez.

Desde el 2015 se presentaron más de 16 denuncias ante la Procuraduría de Derechos Humanos (PDH) que evidenciaban maltratos físicos y psicológicos hacia las niñas, niños y adolescentes residentes del Hogar y que derivaron en una orden judicial emitida el 12 de diciembre de 2016. En la orden se exigía a la Secretaría de Bienestar Social de la Presidencia una transformación que garantizara el bienestar integral de las niñas y niños. La Secretaría nunca acató dicha orden.

En medio de nuestra indignación, dolor y luto por este hecho, queremos reconocer el valioso trabajo realizado por nuestros socios y socias de Nómada, quienes fueron los primeros en publicar el hecho a través de una desgarradora crónica en su página y quienes han actualizado los acontecimientos los días subsiguientes al hecho. Sus publicaciones han contribuido con otros medios guatemaltecos e internacionales que se han unido a la demanda de justicia, dando cobertura a la masacre. Lamentablemente, luego de publicar la citada crónica, Nómada ha sufrido ataques cibernéticos, y hackeos a su página web como una medida para impedir su labor investigativa.

Nos unimos hoy a los pronunciamientos emitidos por el Sistema de Naciones Unidas, Impunity Watch, CIDH y a los firmados por  organizaciones de la sociedad civil que son o han sido socias de Hivos como Unidad de Defensores de Guatemala UDEFEGUA, el Centro Para la Acción Legal en Derechos Humanos CALDH y Confluencia Feminista Petateras. También nos unimos a los comunicados emitidos por diversas organizaciones Feministas y de Mujeres en los que se demanda una investigación profunda por parte del Estado, se expresa una preocupación generalizada por la falta de atención a las denuncias realizadas anteriormente por parte de las víctimas y por la impunidad y falta de cumplimiento a los derechos de las mujeres y de la niñez.

Desde Hivos, demandamos además,

  • Que el Estado de Guatemala acelere las investigaciones, que se procese judicialmente a las personas responsables de este femicidio y que se garantice justicia inmediata a las familias afectadas.
  • Que el Estado de Guatemala tome medidas drásticas a largo plazo que aseguren la protección permanente de las mujeres y niñas de Guatemala de todo tipo de violencia, en especial aquellas que se encuentran bajo la protección del Estado por su edad o por alguna condición.
  • Que el Estado de Guatemala cumpla con sus compromisos adquiridos internacionalmente al ratificar la CEDAW, la Convención sobre los Derechos del Niño, la Convención contra la Tortura y otros tratos o penas crueles inhumanos y degradantes.
  • Que se asegure el cumplimiento de los derechos humanos de todas las personas de Guatemala y se facilite el trabajo de protectores y protectoras de derechos humanos, periodistas, activistas y organizaciones de la sociedad civil para que puedan monitorear de forma precisa y justa cualquier anomalía realizada por instituciones del Estado u otras instituciones y evitar que un hecho así de lamentable vuelva a ocurrir.

Aprovechamos este pronunciamiento para estimular la creación de redes de apoyo a activistas, periodistas, personas defensoras de derechos humanos y organizaciones de la sociedad civil, quienes necesitan en este momento toda la ayuda que puedan recibir de la comunidad internacional y de las personas particulares para darle seguimiento a este hecho y exigir justicia.

Les instamos a seguir compartiendo, discutiendo, analizando sobre este tema y a impulsar iniciativas de promoción de los derechos humanos en Guatemala y Latinoamérica, para que estos hechos no se repitan nunca más y que gocemos de una sociedad verdaderamente abierta, en la que las mujeres de todas las edades puedan ejercer su derecho a una vida libre de violencia en condiciones de igualdad, y en la que las personas vigilen y exijan rendición de cuentas al Estado y este no obstaculice el monitoreo y la denuncia desde la sociedad civil.

Lea este pronunciamiento en inglés.