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5 ideas para construir una sociedad verde en América Latina

5 de junio de 2017. Este año el mundo conmemora el día del medio ambiente en medio de una encendida discusión sobre el cambio climático.

En 2015 celebramos la adopción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el tan esperado Acuerdo de Paris; y hace un año reinaba el optimismo sobre el potencial que ofrecía ese texto para avanzar hacia nuestro sueño de construir una sociedad verde, ambientalmente sostenible y socialmente justa. Hoy vemos que los retos a los que nos enfrentamos son enormes. Mientras el acuerdo peligra por la posible salida de Estados Unidos, varias ciudades, estados e individuos hacen del acuerdo y la protección del medio ambiente algo personal.

En Hivos creemos en el poder de las personas para crear su propio desarrollo y eso, sobre todo, es a lo que seguimos apostando. ¿Cómo lograr esto en un contexto marcado por la adversidad? Con nuevas ideas y nuevas formas de trabajo llevadas adelante con la inspiración, el poder y el entusiasmo de cientos de actores sociales de toda América Latina. Hoy 5 de junio queremos compartirles cinco de esas soluciones que estamos haciendo realidad.

1. Tierra en nuestras manos, conciencia en nuestras bocas

¿Qué tienen en común la defensa de los manglares en Ecuador, el impulso al movimiento gastronómico en Bolivia y el fortalecimiento de la producción de café sostenible en Centroamérica? Todas son manifestaciones de cómo relacionarse de manera diferente con los alimentos. Creemos que tanto la producción como el consumo de alimentos sostenibles son un acto político y un medio de cambio social.

Es por eso que nuestros programas de alimentación sostenible incluyen el desarrollo de prácticas de agricultura resiliente en cultivos como el café y el cacao, la inclusión de la pequeña producción en mercados globales de café, la protección de ecosistemas vulnerables -como los manglares- a partir del consumo consciente de los alimentos que nos proveen; y el estímulo del consumo de productos endémicos a través de la conexión creativa y vibrante entre la agricultura familiar y los movimientos gastronómicos.

Producir, comercializar, consumir y alimentarse de una manera sostenible es una de las formas más directas y efectivas que todas las personas tenemos a mano para cuidar el medio ambiente.

2. Energía que se prosume y no sólo se consume

Cuando hablamos de prosumir hablamos de producir nuestra propia energía. Se trata de un nuevo paradigma para el medio ambiente, las empresas, los gobiernos y las personas, de una nueva forma de relacionarse con la energía.

Los sistemas de energía renovable descentralizada son inclusivos cuando son desarrollados por comunidades e individuos con independencia y libertad, a la medida de sus necesidades de consumo y sin depender de grandes sistemas centralizados, que además suelen concentrarse en zonas urbanas. ¿Ejemplos? Una microcentral hidroeléctrica que da energía a una comunidad indígena o una pequeña red de energía solar que abastece a un pueblo que vive del turismo rural. Estas soluciones renovables descentralizadas contribuyen al medio ambiente porque al producirse y consumirse la energía en el mismo lugar, se usan de manera más eficiente los recursos renovables -como el sol, el agua o la biomasa- disponibles en la localidad.

Los sistemas de energía descentralizados son además una excelente fuente de negocios, especialmente para las mujeres, quienes a través de estos sistemas han podido cambiar tanto su condición como posición en la sociedad.

3. Millones de ojos voladores sobre la selva

Usando drones y tablets, las organizaciones protectoras del medio ambiente en el Amazonas podrán hacer uso de su conocimiento para monitorear la tala ilegal y explotación de recursos naturales en el pulmón de América Latina. Por medio de una alianza de actores, los habitantes, y protectores, de esta zona podrán hacer denuncias y sentirse protegidos. Esta es una iniciativa que está recién nacida y que llevaremos a cabo con activistas ambientales y movimientos indígenas. ¡Pronto les contaremos más!

4. Cambios en las relaciones de poder entre mujeres y hombres

Si variamos las formas de abordar nuestras necesidades de energía, producción y alimentación -y por tanto nuestra relación con el medio ambiente- podemos variar la forma en la que los hombres y las mujeres se relacionan entre sí, por eso una de nuestras principales preocupaciones es el enfoque de género. Siempre tratamos de abordarlo tanto en nuestro trabajo de campo como en los procesos de desarrollo de capacidades e incidencia política. Al trabajar en procesos de cambio social en las áreas de energía y alimentación podemos cambiar, por ejemplo, la distribución del trabajo doméstico, la generación y control de los ingresos, la seguridad de las mujeres al caminar por las calles y la incorporación de ellas a tareas y carreras que tradicionalmente han ejercido los hombres. 

5. Involucrarse

Hoy más que nunca en Hivos somos conscientes que las transformaciones sociales a largo plazo requieren del apoyo de leyes y regulaciones que aseguren que estos cambios se mantendrán en el tiempo. Sabemos también que la participación activa de la sociedad civil en procesos de toma de decisión es crucial para alcanzarlos de una forma que beneficie a la mayoría. Por eso estamos implementando una agenda ambiciosa de incidencia política con el fin de instaurar cambios en las áreas de energía y alimentación en América Latina. Lo hacemos junto a nuestros socios -desde organizaciones de base comunitaria hasta periodistas y dateros- creando y apoyando alianzas, laboratorios sociales, y plataformas civiles para soñar y trabajar juntos por los cambios que queremos.

Estos son 5 ejemplos de lo que hacemos, pero también son 5 ejes que nos guían en nuestro recorrido junto a miles de personas en América Latina con quienes compartimos nuestra visión y sueños.

Creemos en el potencial de las personas para co-crear iniciativas que cambien su realidad y ser los protagonistas de su propio desarrollo. Y es justo a todas esas personas, valientes, creativas, atrevidas y comprometidas a quienes celebramos hoy. Sin ellas la defensa del medio ambiente no sería posible.